La personalización de los productos como punto crítico para el éxito

A menudo nos floreamos hablando de la innovación y de la buena atención al cliente. Se nos hace agua la boca mientras pronunciamos que nuestro cliente siempre debe estar primero. Pero, en la mayoría de las ocasiones, traducimos esto como un descuento exagerado o una atención que, sin ser agradable, es cumplidora para lo que el usuario busca (o creemos que busca).

Sin embargo, diversos estudios del ramo afirman que uno de los factores que mayor incidencia tiene en la satisfacción del cliente, y por ende en el éxito, es la de la personalización de los servicios y productos.

El cliente siempre tiene la razón

Cuando hablamos de personalización de productos y servicios, debemos siempre detenernos a una de las afirmaciones más añejas en términos de clientes.

Y es que decimos que el cliente siempre tiene la razón, pero casi nunca aclaramos estos términos que le dan la razón al cliente.

Pues, la personalización nos ayuda a entenderlo. Porque nunca se puede hacer la personalización de un producto o servicio sin antes conocer qué es lo que el cliente quiere. Cuestión que nos lleva directamente a nuestro segundo punto.

Cada cliente es un criterio distinto de elección

El protagonista único de la personalización de los productos o servicios que ofrece nuestro emprendimiento siempre será el cliente.

Y es que cada cliente tiene un criterio distinto de elección. Una necesidad diferente que quiere cubrir con nuestro producto, o con nuestro servicio.

Por eso, el mejor instrumento para personalizar y acertar con esta personalización, es el de conocer a nuestro cliente. De allí que habláramos en un principio de lo fundamental que debe ser el servicio de atención al cliente.

La personalización lleva al éxito y a las ganancias

Muchos son los casos que nos demuestran que la personalización de los productos o servicios ayuda a captar más y mejores clientes. En lugar de servicios generalistas, como “se fabrican mesas”, pasamos a servicios personalizados como “se fabrican mesas para oficinas modulares, para casas pre-fabricadas o para restaurantes temáticos”, donde estás sub-dividiendo los servicios en clientes con necesidades puntuales.

Y eso, sin dejar de ofrecer tu servicio principal o general.

Sólo en el campo de los servicios esto supondría sumar más tentáculos al mercado, pudiendo abarcar más y ser conocido como un referente del sector. Pero, en el campo de los productos es donde mejores resultados tiene, porque es donde notamos que el cliente necesita un producto que cumpla A y B, mientras que otro necesita B y C.

La personalización para ambos criterios es lo que hará que no pierdas a ningún cliente potencial. Y a menudo, los costos de esta personalización son irrisorios.